No olvidemos que lo primero que pasará por manos de la persona encargada de la selección de personal, antes que el currículu vitae, será tu carta de presentación. Dentro de la estrategia que vamos a desplegar para buscar trabajo, usaremos la carta de presentación como el primer contacto con la empresa que hace la oferta de empleo.
La carta de presentación será un documento breve donde debe quedar patente nuestra motivación e interés por lograr el puesto. Nunca deberá superar una página de extensión, y la dividiremos en párrafos para darle claridad visual y facilitar la comprensión del contenido. Estas sencillas normas invitarán al responsable de la selección de personal a leer la carta de presentación, y por tanto, cuando pase a nuestro currículum vitae, ya habremos logrado una predisposición positiva por parte del responsable.
Por tanto, podemos hacer algo correcto y cordial que cumpla una función meramente introductoria de nuestra candidatura, o empezar a desplegar nuestra estrategia para conseguir el empleo desde ese mismo momento que redactamos la carta de presentación.
Vamos a utilizar la carta de presentación para explicar las razones que nos convierten en el candidato ideal, evidenciar lo mucho que nos agradaría trabajar en la empresa y solicitar una entrevista personal. Una carta de presentación no es un currículu vitae, no repitas información, usa esta página para centrarte en aspectos que te convierten en el mejor candidato, aparte de tu experiencia y formación. La carta de presentación debe tratar sobre los aspectos que más y mejor te señalan como el candidato adecuado para el puesto.
Lo normal es redactar 3 párrafos, el primero debería resumir las necesidades del puesto desde un punto de vista personal, de esa forma estarás demostrando conocimientos sobre el puesto, y dejarás patente tu interés por el mismo.
El segundo debería explicar cómo tu formación y experiencia puede acometer el reto que supone el empleo; y el tercero y último de la carta de presentación debe ser una invitación a continuar hablando sobre el puesto de trabajo y tu candidatura: “quedo a su entera disposición para tratar los aspectos que considere oportunos sobre mi candidatura al puesto ofertado por la entidad que usted representa”, o algo más coloquial y neutro: “quedo a su disposición”.
No tengas miedo a ser clásico en el aspecto de la carta de presentación y en tu estilo al escribir, pues a no ser que tengas ciertos conocimientos en diseño, el aspecto debe ser lo más claro y diáfano posible, siempre es mejor pasarse de serio que parecer hortera.
Una falta de ortografía sería un fallo imperdonable, por tanto, antes de enviar la carta de presentación, deja que otros la repasen.